La segunda entrada de nuestro blog la vamos a dedicar a hacer una breve introducción sobre las emociones y la inteligencia emocional para, a partir de aquí, tratar temas en relación con las mismas dentro del mundo de la infancia.
Las emociones son estados afectivos, respuestas fisiológicas y cognitivas, no controlables, que se activan ante sucesos significativos.
Las emociones son estados afectivos, respuestas fisiológicas y cognitivas, no controlables, que se activan ante sucesos significativos.
Estos estados afectivos que experimentamos las personas presentan tres funciones elementales:
- Adaptación: Preparan a nuestro organismo para realizar una tarea exigida por las condiciones ambientales.
- Socialización: Comunican nuestra situación y permiten predecir el comportamiento que vamos a desarrollar.
- Motivación: Pueden ser un refuerzo o un castigo en sí mismas y, al mismo tiempo, modulan nuestra motivación.
A lo largo de la vida las emociones cobran un papel muy importante en el desarrollo personal, especialmente durante la infancia, ya que a través de éstas podemos saber como se sienten realmente los niños sin que ellos mismos nos lo digan.
Por este motivo, es muy importante que desde la infancia los niños se familiaricen con las emociones y aprendan a reconocerlas, experimentarlas, transmitirlas y compartirlas, es decir, que sean educados emocionalmente, ya que la inteligencia emocional es igual de importante, o incluso más, que el resto de inteligencias existentes.
Por este motivo, es muy importante que desde la infancia los niños se familiaricen con las emociones y aprendan a reconocerlas, experimentarlas, transmitirlas y compartirlas, es decir, que sean educados emocionalmente, ya que la inteligencia emocional es igual de importante, o incluso más, que el resto de inteligencias existentes.
Según Daniel Goleman, la inteligencia emocional consiste en:
- Conocer las propias emociones.
- Manejar las emociones.
- Motivarse a sí mismo.
- Reconocer las emociones de los demás.
- Establecer relaciones positivas con otras personas.
Por tanto, para conocer y controlar las emociones propias y ajenas con el objetivo de alcanzar determinados fines, es necesario desarrollar cinco habilidades:
- Autoconocimiento: Conocimiento de las propias emociones.
- Autocontrol: Capacidad para controlas las emociones.
- Automotivación: Capacidad para motivarse a uno mismo.
- Empatía: Reconocimiento de las emociones ajenas.
- Sociabilidad: Control de las relaciones.
"No se puede tener éxito solo dependiendo de nuestras facultades intelectuales, si no que el manejo correcto de las emociones son la piedra angular del éxito"
Daniel Goleman
Para despedirnos os dejamos un vídeo sobre la inteligencia emocional, en el cual Eduard Punset refleja algunos de los aspectos más llamativos de este tipo de inteligencia.